
En una prensa MHM, los cambios en la lámpara y una curación inuniforme son factores que afectan negativamente la calidad de impresión. Cuando la lámpara original comienza a perder su eficacia, es necesario reducir la velocidad de trabajo, lidiar con la tinta que no se ha curado y tener que rehacer el trabajo. Hemos desarrollado una lámpara UV de repuesto que no solo iguala las características de la lámpara original, sino que incluso supera sus prestaciones, y todo esto a un costo mucho menor.
Lo que realmente importa
Desarrollamos la lámpara teniendo en cuenta su rendimiento espectral y su densidad de energía, ya que estos son los dos factores clave que determinan la calidad de impresión. El núcleo de vapor de mercurio de alta presión está ajustado para emitir luz en el rango de 365 nm, manteniendo al mismo tiempo un perfil espectral equilibrado. La intensidad de radiación supera los 12 W/cm², y logramos entregar más de 800 mJ/cm² de energía de curación en la superficie del sustrato.
La carcasa de cuarzo utiliza un recubrimiento dicróico para devolver la luz infrarroja hacia el arco, en lugar de dejarla caer sobre el sustrato. Esto mantiene el sustrato más frío sin sacrificar el flujo de fotones. La carcasa de cuarzo dopado permite operar sin ozono, lo que reduce las necesidades de mantenimiento y elimina la necesidad de sistemas adicionales de ventilación. Ajustamos la potencia de entrada a las especificaciones eléctricas de MHM, y la longitud del arco junto con la geometría del reflector se ajustan para lograr una distribución uniforme de la energía de curación en toda la anchura de impresión.
Por qué esto funciona bien en una prensa MHM
Se logran velocidades de impresión más altas sin sacrificar la profundidad de curación. Se reduce la cantidad de defectos en la superficie del producto, y la curación se mantiene estable en cada impresión. La lámpara funciona con intensidad máxima desde el primer instante, sin necesidad de tiempo de calentamiento. El consumo de energía disminuye, ya que el sistema de reflectores recupera la luz infrarroja que de otro modo se desperdiciaría.
La vida útil de la lámpara se extiende significativamente. Los datos de campo muestran que la lámpara mantiene un rendimiento estable durante más de 1,500 horas, con una decaimiento espectral inferior al 8%. Menos cambios de lámpara significa menos tiempos de inactividad planificados.
Qué debe verificar al instalarla
Asegúrese de que el alineamiento del reflector sea perfecto y de que su fuente de alimentación cumpla con los requisitos de voltaje e ignición de la lámpara. La longitud del arco debe ser precisa; si hay un desalineamiento de unos pocos milímetros, se perderá la intensidad máxima de radiación, lo que causará una curación insuficiente en los bordes del sustrato. Si utiliza sustratos sensibles al calor, verifique que la capacidad de rechazo de luz infrarroja sea suficiente para su sistema de tinta y para tolerar la temperatura del sustrato.