
Cómo sacar el máximo provecho de las lámparas de mercurio de alta presión
Hay una razón por la cual las lámparas de mercurio de alta presión siguen siendo la opción preferida para procesos de impresión y recubrimiento: simplemente funcionan bien. Dado que emiten un amplio espectro de luz, logran iluminar los fotoiniciadores desde todos los ángulos. Esto permite que la superficie se cure perfectamente, mientras que la tinta se solidifica en las capas más profundas.
Potencia, velocidad y la zona de riesgo
Cuando se trata del rendimiento, lo importante es encontrar el equilibrio entre la potencia y la estabilidad. Claro, aumentar la potencia incrementa la intensidad de los rayos UV, lo que permite trabajar más rápido. Pero no se trata solo de la potencia bruta. Pasamos mucho tiempo preocupándonos por la presión del vapor de mercurio dentro del cuarzo. Esa presión afecta cómo los rayos UV penetran en las capas gruesas de tinta. Tenga cuidado: si aumenta demasiado la potencia sin acelerar el movimiento del material, terminará dañando sus materiales. Y nadie quiere tener que explicarle al jefe que hay piezas dañadas.
El factor calor
Estas lámparas generan mucho calor. Realmente mucho. Para solucionarlo, utilizamos cuarzo fundido de alta pureza, de modo que el vidrio no absorba los rayos UV. Así, la luz de onda corta puede pasar directamente al producto. Pero debido al calor, los reflectores deben mantenerse impecables. Puede parecer sencillo, pero incluso una fina capa de polvo puede reducir la eficacia de los rayos UV en un 20% o más. Un simple limpiezo evita muchos problemas.
Configuración correcta
La mayoría de nuestras lámparas están diseñadas para reemplazar fácilmente las existentes. Solo tiene que sustituirlas por las nuevas y listo. Nos hemos centrado especialmente en la estabilidad de los electrodos, para que no sea necesario reemplazar las lámparas cada pocas semanas.
Un consejo rápido: asegúrese de que el balastro sea compatible con la impedancia de la lámpara. Si no lo son, tendrá intermitencias molestas, o peor aún, la lámpara se quemará antes de tiempo.
Recuerde también que estas lámparas no son como los LED. No puede simplemente encenderlas y comenzar a usarlas de inmediato. Necesitan algo de tiempo para calentarse y alcanzar su capacidad máxima. Tome ese tiempo en cuenta en su rutina diaria; de lo contrario, encontrará áreas sin curar en sus primeras operaciones.